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Oraciones

Los Misterios Gloriosos – El Santo Rosario

LOS MISTERIOS Gloriosos del Santo Rosario nos permiten meditar sobre la vida temprana de Jesucristo. Recordemos que el Santo Rosario es el testimonio de María sobre Jesús: sus experiencias sobre su vida, su ministerio y el Evangelio.

Es tradicional rezar los Misterios Gloriosos los Miércoles y Domingos. Adicionalmente, la Iglesia Católica le ha adjuntado gracias específicas que podemos recibir a través de la meditación sobre los misterios del Rosario y aplicándolos a nuestras vidas.

A continuación presento los Misterios Gloriosos siguiendo el método de San Luis María de Montfort, el Apóstol del Rosario. También incluyo pasajes de las Escrituras e imágenes para ayudarnos a meditar sobre cada Misterio. Oro para que este recurso sea de gran ayuda para ustedes a lo largo de su Camino a la Rectitud.

Oraciones introductorias

Hacer el Signo de la Cruz mientras reza:

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén

Rece:

Me uno a todos los santos del cielo, a todos los justos de la tierra y a todos los fieles aquí presentes. Me uno a ti, oh Jesús mío, para alabar dignamente a tu santa Madre y para alabarte en ella y a través de ella.

Renuncio a todas las distracciones que pueda tener durante este Rosario, que deseo rezar con modestia, atención y devoción, como si fuera el último de mi vida.

Te ofrecemos a Ti, Santísima Trinidad, este Credo en honor a todos los misterios de nuestra Fe; este Padrenuestro y estos tres Avemarías en honor a la unidad de Tu Esencia y la Trinidad de Tus Personas.

Te pedimos una fe viva, una esperanza firme y una caridad ardiente.

Amén

El Primer Misterio Glorioso – La Resurrección de Nuestro Señor

Gracia espiritual: Fe

Rece:

Te ofrecemos, oh Señor Jesús, esta década en honor a tu gloriosa resurrección, y te pedimos, a través de este Misterio y por la intercesión de tu santa Madre, amor a Dios y fervor en tu servicio.

Amén

Imagen Contemplativa
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Carl Heinrich Bloch. La Resurrección. 1881.
Escritura BJ – Juan 20:1-18

1 El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. 2 Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.» 3 Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. 4 Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. 5 Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. 6 Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, 7 y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte. 8 Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó, 9 pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos. 10 Los discípulos, entonces, volvieron a casa.

11 Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, 12 y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. 13 Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.» 14 Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. 15 Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré.» 16 Jesús le dice: «María.» Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» – que quiere decir: «Maestro» – . 17 Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.» 18 Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.

Rece el Padre Nuestro

Rezar diez Ave María

Rece el Gloria al Padre

Rezar la oración de Fátima:

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, sálvanos de los fuegos del infierno y lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia.

Rece:

Que la gracia del Misterio de la Resurrección descienda a nuestras almas.

Amén

El Segundo Misterio Glorioso – La Ascensión de Nuestro Señor al Cielo

Gracia espiritual: Esperanza

Rece:

Te ofrecemos, oh Señor Jesús, esta década en honor a tu triunfante ascensión, y te pedimos, a través de este Misterio y por la intercesión de tu santa Madre, el amor de Dios, y un ardiente deseo por el Cielo, nuestro verdadero hogar.

Amén

Imagen Contemplativa
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Gustave Doré. La Ascensión. 1883.
Escritura BJ – Mateo 28:16-20

16 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron. 18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. 19 Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»

Escritura BJ – Marcos 16:19-20

19 Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.

Rece el PadreNuestro

Rezar diez AveMaría

Rece el Gloria alPadre

Rezar la oración de Fátima:

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, sálvanos de los fuegos del infierno y lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia.

Rece:

Que la gracia del Misterio de la Ascensión descienda a nuestras almas.

Amén

El Tercer Misterio Glorioso – El Descenso del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles

Gracia espiritual: Amor de Dios

Rece:

Te ofrecemos, oh Señor Jesús, esta década en honor al Misterio de Pentecostés, y te pedimos, a través de este Misterio y por la intercesión de tu santa Madre, la llegada del Espíritu Santo a nuestras almas.

Amén

Imagen Contemplativa
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Louis Galloche. El Pentecostés. Siglo XVIII.
Escritura BJ – Hechos 2:1-4

1 Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. 2 De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. 3 Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; 4 quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.

Rece el Padre Nuestro

Rezar diez AveMaría

Rece el Gloria alPadre

Rezar la oración de Fátima:

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, sálvanos de los fuegos del infierno y lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia.

Rece:

Que la gracia del Misterio de Pentecostés descienda a nuestras almas.

Amén

El Cuarto Misterio Glorioso – La Asunción de la Virgen María

Gracia espiritual: Devoción a María

Rece:

Te ofrecemos, oh Señor Jesús, esta década en honor a la resurrección y asunción triunfante de Tu santa Madre al Cielo, y te pedimos, a través de este Misterio y por la intercesión de Tu santa Madre, una tierna devoción por tan buena Madre.

Amén

Imagen Contemplativa
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Bartolomé Murillo. La Asunción de la Virgen. 1670.
Escritura sobre nuestra esperanza de resurrección – BJ – 1 Cor 15:51-57

51 ¡Mirad! Os revelo un misterio: No moriremos todos, mas todos seremos transformados. 52 En un instante, en un pestañear de ojos, al toque de la trompeta final, pues sonará la trompeta, los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados. 53 En efecto, es necesario que este ser corruptible se revista de incorruptibilidad; y que este ser mortal se revista de inmortalidad. 54 Y cuando este ser corruptible se revista de incorruptibilidad y este ser mortal se revista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita:

La muerte ha sido devorada en la victoria.
55 ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?

56 El aguijón de la muerte es el pecado; y la fuerza del pecado, la Ley. 57 Pero ¡gracias sean dadas a Dios, que nos da la victora por nuestro Señor Jesucristo!

Escritura sobre la aparición de María en el cielo y como Madre de la Iglesia – BJ – Apocalipsis 11:15,19-12:2,5-6,13-14,17

15 Tocó el séptimo Angel… Entonces sonaron en el cielo fuertes voces que decían:

«Ha llegado el reinado sobre el mundo de nuestro Señor
y de su Cristo;
y reinará por los siglos de los siglos.»

19 Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el arca de su alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada.

1 Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; 2 está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz… 5 La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono. 6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada 1.260 días.

13 Cuando el Dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la Mujer que había dado a luz al Hijo varón. 14 Pero se le dieron a la Mujer las dos alas del águila grande para volar al desierto, a su lugar, lejos del Dragón, donde tiene que ser alimentada un tiempo y tiempos y medio tiempo…17 Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús.

Escritura sobre la entrega de Jesús a nosotros de María como nuestra Madre – BJ – Juan 19:25-27

25 … Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. 26 Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» 27 Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

Rece el Padre Nuestro

Rezar diez AveMaría

Rece el Gloria alPadre

Rezar la oración de Fátima:

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, sálvanos de los fuegos del infierno y lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia.

Rece:

Que la gracia del Misterio de la Asunción de la Virgen María descienda a nuestras almas.

Amén

El Quinto Misterio Glorioso – La Coronación de la Santísima Virgen María

Gracia espiritual: Felicidad Eterna

Rece:

Te ofrecemos, oh Señor Jesús, esta década en honor de la coronación de tu santa Madre, y te pedimos, a través de este Misterio y por la intercesión de tu santa Madre, perseverancia en la gracia y una corona de gloria después.

Amén

Imagen Contemplativa
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Giovanni Battista Tiepolo. La Inmaculada Concepción. 1768.
Escritura acerca de nuestra necesidad de perseverar en la Gracia – BJ – 1 Corintios 9:24-27

24 ¿No sabéis que en las carreras del estadio todos corren, mas uno solo recibe el premio? ¡Corred de manera que lo consigáis! 25 Los atletas se privan de todo; y eso ¡por una corona corruptible!; nosotros, en cambio, por una incorruptible. 26 Así pues, yo corro, no como a la ventura; y ejerzo el pugilato, no como dando golpes en el vacío, 27 sino que golpeo mi cuerpo y lo esclavizo; no sea que, habiendo proclamado a los demás, resulte yo mismo descalificado.

Escritura acerca de nuestra esperanza de una coronación en el Cielo después de nuestra muerte terrenal – BJ – 2 Timoteo 4:6-8

6 Porque yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente. 7 He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe. 8 Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor, el justo Juez; y no solamente a mí, sino también a todos los que hayan esperado con amor su Manifestación.

Escritura sobre la reserva del asiento a la derecha de Jesús por el Padre – BJ – Marcos 10:40

40 pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado.»

Escritura sobre la Coronación y la posición de María en el cielo – BJ – Apocalipsis 12:1

1 Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza;

Escritura para alabar a María y recordarnos nuestra esperanza en la salvación – BJ – Cantar 4:7

7 ¡Toda hermosa eres, amada mía, no hay tacha en ti!

Rece el Padre Nuestro

Rezar diez Ave María

Rece el Gloria al Padre

Rezar la oración de Fátima:

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, sálvanos de los fuegos del infierno y lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia.

Rece:

Que la gracia del Misterio de la Coronación de la Santísima Virgen descienda a nuestras almas.

Amén

Oración final

Dios te salve María, amada Hija del Padre Eterno; admirable Madre del Hijo; fiel Esposa del Espíritu Santo; augusto Templo de la Santísima Trinidad.

¡Salve, Princesa Soberana, a quien todos deben sumisión en el Cielo y en la Tierra!

Salve seguro refugio de los pecadores, Nuestra Señora de la Misericordia, que nunca ha rechazado ninguna petición.

Aunque soy pecador, me arrojo a tus pies y te suplico que obtengas de Jesús, tu amado Hijo, la contrición y el perdón de todos mis pecados, así como el don de la sabiduría divina.

Me consagro por completo a Jesús, a través de ti, con todo lo que tengo. Hoy te elijo a ti como mi Madre y Señora. Trátame entonces como al más pequeño de tus hijos y al más obediente de tus sirvientes.

Escucha, mi princesa, escucha los suspiros de un corazón que desea amarte y servirte fielmente. Que nunca se diga que de todos los que han recurrido a ti, yo fui el primero en ser abandonado.

Oh mi esperanza, oh mi vida, oh mi fiel e inmaculada Virgen María, defiéndeme, aliméntame, escúchame, enséñame y sálvame.

Amén

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